Noticia: Martín espera que la Zona Franca del Puerto de Santander pueda ampliarse al Llano de La Pasiega

El consejero clausura los actos del centenario de la constitución del Depósito Franco

Santander - 29.11.2018

El consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, ha felicitado la iniciativa de convertir en 2016 el Depósito Franco del Puerto de Santander en Zona Franca, abriendo así las posibilidades de trasladar sus ventajas fuera del entorno portuario, refiriéndose al futuro espacio industrial y logístico de La Pasiega que en sus cálculos piensa que estará funcionando en unos dos años. Martín, que ha clausurado los actos del centenario del Depósito Franco, ha señalado que espera que en un plazo de menos de cinco años "podamos hablar de una zona franca que permita que empresas de grandes dimensiones, en espacios de grandes dimensiones, ofrezca una oportunidad adicional en Cantabria para la implementación de empresas", añadiendo que "espero que algún día veamos, en el Llano de La Pasiega, una zona franca o una zona preparada para ofrecer a las empresas unas mejores condiciones, de tal manera que La Pasiega más la Zona Franca ofrecerá a las empresas del mundo lo que en otros puertos y en otras comunidades autónomas no van a poder ofrecer". El consejero también se ha referido al Brexit como una "gran oportunidad" al establecerse una nueva frontera.

Martín, durante la clausura de los actos que se ha celebrado en la actual Zona Franca del puerto santanderino, ha reconocido a los empresarios e industriales que hace cien años decidieron impulsar la creación del Depósito para ser más operativos, así como a los que en 2016 vieron la oportunidad de convertirlo en Zona Franca ampliando la posibilidad de extensión fuera de la superficie portuaria.

En el acto de clausura también han intervenido el presidente del Consorcio de la Zona Franca y presidente de la Cámara de Comercio de Cantabria, Modesto Piñeiro; el delegado especial del Estado en la Zona Franca de Santander, Fernando Cámara y la directora general del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la AEAT (Asociación Estatal de la Administración Tributaria), Pilar Jurado.

La celebración del centenario ha tenido como paso previo la celebración de una jornada sobre los efectos del Brexit en el comercio de bienes y servicios que ha tenido lugar en los salones de la Cámara de Comercio de Cantabria y en donde ha actuado como ponente la directora general del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales de la AEAT (Asociación Estatal de la Administración Tributaria), Pilar Jurado. A su intervención le ha seguido una mesa redonda donde han participado la subdirectora general de Gestión Aduanera del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, Nerea Rodríguez; el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, Jaime González; el delegado especial del estado en la Zona Franca de Santander, Fernando Cámara; el presidente del Colegio de Agentes de Aduanas de Cantabria, Félix López Hoya y la directora de Área de Agricultura y Pesca de la Delegación del Gobierno en Cantabria, Eva Fernández Insa.

El Consorcio para el Depósito Franco del Puerto de Santander fue constituido por Real Decreto de 11 de agosto de 1918 por la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Santander, la Junta de Obras del Puerto, la Cámara de Comercio, el Banco Santander y el Banco Mercantil. Según las primeras ordenanzas, los Depósitos Francos eran porciones limitadas de terreno enclavados en lugares donde existía aduana marítima de primera clase con locales adecuados para introducir y almacenar mercancías extranjeras cuya importancia no estaba prohibida por el arancel vigente, así como mercancías españolas de exportación, también autorizadas. El tiempo máximo de permanencia de las mercancías era de cuatro años sin estar sujetas a derechos arancelarios.

El Depósito Franco entró en servicio el 4 de marzo de 1923 con una superficie de 45.000 metros cuadrados. Su primer presidente fue Eduardo Pérez del Molino y Rosillo, al que se le ha reconocido el mérito de la creación junto al grupo de industriales y comerciantes cántabros que suscribieron las obligaciones por un importe de 1,1 millones de pesetas con el fin de facilitar el comercio a través del puerto de Santander, principalmente de los productos de ultramar.

Anexos:

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